jueves, septiembre 28, 2006

Completísima bibliografía sobre Ribeyro

Atención, ribeyrianos. Continuando con el estupendo año editorial del gran autor limeño (Seix Barral acaba de publicar Prosas apátridas, aunque en papel y precio poco aconsejables), el próximo 6 de octubre se presentará El archivo personal de Julio Ramón Ribeyro (Fondo Editorial Cultura Peruana), del investigador Luis Fuentes Rojas, un volumen que incluye 26 artículos no publicados antes en La caza sutil, una bibliografía completísima y la reproducción de las carátulas de todos los libros de Ribeyro y sobre él, incluyendo la famosa edición francesa que increíblemente colocó la fotografía de un autor de raza negra (de Mozambique, si no me equivoco) en su sumilla biográfica.
La presentación se realizará el viernes 6 de octubre, a las 6 y media, en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (calle Colina 398, Miraflores, a la altura de la cuadra 55 de Petit Thouars).

lunes, septiembre 25, 2006

Pablo Guevara está muy delicado

Este post tiene carácter de urgencia.
Pablo Guevara se encuentra muy delicado de salud y necesita transfusiones y plaquetas de sangre.
Las donaciones se están realizando en el Hospital Edgardo Rebagliati, en Jesús María, y pueden ser de sangre, plaquetas o de ambas. Para más información, pueden escribir a los correos:
cuencalurin@yahoo.es
lacolision@hotmail.com
Pueden llamar también al hijo del poeta, Diego Guevara, a los teléfonos 9858-2958 o 273-3171 (desde las 8 p. m.), o a la casa de Pablo al 231-1343 (comunicarse con su esposa Hanne de Guevara).

sábado, septiembre 23, 2006

Monumental biografía de Miguel Grau

Guillermo Thorndike, autor de 1879, El viaje de Prado, Vienen los chilenos y La batalla de Lima, todos libros en torno a la Guerra del Pacífico, presentará el martes 3 de octubre una monumental biografía del almirante Miguel Grau Seminario en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea. Los primeros tres tomos, que cubren 38 años de la vida del Caballero de los Mares, se titulan Los hijos de los libertadores, La traición y los héroes y Caudillo, la ley.
Según la nota de prensa, el trabajo de Thorndike es, a decir del prologuista José Agustín de la Puente, "síntesis de rigor erudito y creación literaria". La nota de prensa dice también: "En su obra, Thorndike se ocupa de aspectos poco sondeados en la vida personal de Grau. La relación con su hermano mayor Enrique, por ejemplo, da lugar a páginas de interesantes revelaciones. Enrique se inició en la carrera naval al mismo tiempo que Miguel, y como el héroe, era ya oficial mercante a los dieciocho años. Thorndike aporta también documentación inédita sobre el vínculo de ambos con los hermanos maternos, nacidos de los otros dos compromisos de Luisa Seminario".

miércoles, septiembre 20, 2006

Hagan juego, señores

Mark Twain, gran aficionado a los juegos de azar, escribió esta máxima: “La fortuna golpea a la puerta de una persona una vez en la vida, pero en la mayoría de los casos la persona está en un salón vecino y no la escucha”. Twain se pasó toda su existencia buscando la fortuna en los casinos flotantes del Mississippi, pero nunca pudo hallarla.
Muchos escritores le han seguido los pasos. Balzac, que no fue un jugador enfermizo, se daba sus buenas escapadas y creó un personaje ludópata en La piel de zapa. Edgar Allan Poe fue expulsado de la Universidad de Virginia y de West Point por no pagar sus apuestas. Leopoldo Alas pensaba todo el santo día en asistir a los clubes de juego. Hemingway dejó los hipódromos cuando se dio cuenta de que le quitaban tiempo para escribir. Juan Marsé es amante del dominó, tal como lo era Julio Cortázar.
Otros autores hechizados por el azar fueron o son:
-Alessandro Manzoni, poeta y novelista, autor de Los novios, pasó su adolescencia, a principios del siglo XIX, entre desmedidas relaciones amorosas e incansables juegos de azar.
-Fedor Dostoievski, el padre de los ludópata literarios, recaló muchas veces en los casinos de Baden-Baden y París, en los que casi siempre terminó totalmente arruinado. Es autor de El jugador, la biblia de un escritor timbero que se respete.
-En 1923, a los 19 años, Graham Greene se jugó la vida con la ruleta rusa en cuatro oportunidades, usando el revólver de seis balas perteneciente a hermano mayor. Greene le contó esta anécdota a Fidel Castro, quien, embobado y luego de sacar cuentas, respondió que debería estar muerto, de acuerdo con el cálculo de las probabilidades. Greene suspiró aliviado y dijo: “Menos mal que siempre fui pésimo en matemáticas”.
-Françoise Sagan, que se volvió famosa a los 19 años tras publicar Buenos días, tristeza, tuvo un centenar de problemas por su afición a la bebida, a las drogas, a la velocidad de los autos que casi la lleva a la muerte y, por supuesto, a los casinos, que a poco estuvieron de dejarla en bancarrota.
-Charles Bukowski, además de alcohólico y escandaloso, era un habitual apostador de carreras de caballos. Uno de sus personajes dice: “Hay una docena de formas de perder una carrera y solo una de ganarla”, lo cual indica que no siempre el viejo Charles salía victorioso del hipódromo. Si el azar no estaba con él, el lugar apropiado era el Hollywood Park. Allí podía perder una buena suma, pero al menos regresaba a casa con un bonito bronceado.
-Julio Ramón Ribeyro y Guillermo Niño de Guzmán tenían, a decir de este último, una “afición efímera, deleznable: la bolita de plata que rueda en el tapete de los rojos y los negros”. Niño de Guzmán llamaba a Ribeyro “El Dragón de Baden-Baden” y entre ambos invocaban al espíritu de Fedor Dostoievski para volcar la suerte a su lado. Se cuenta que en 1994, cuando Ribeyro ganó los cien mil dólares del Premio Juan Rulfo, maquinó la idea de gastar buena parte de su dinero en los casinos más lujosos de Mónaco. La muerte lo sorprendió a los pocos días y el proyecto quedó truncado.

miércoles, septiembre 13, 2006

Lucía Etxebarría: segundo caso de plagio

Un nuevo caso de plagio en el mundo literario y el segundo en la carrera de Lucía Etxebarría. El psicólogo Jorge Castelló, experto en dependencia emocional, ha demandado a la escritora valenciana por haber tomado párrafos “enteros y literales” de su artículo “Dependencia emocional y violencia doméstica” en el libro Ya no sufro por amor.
La abogada de Etxebarría sostuvo que la queja le parece “disparatada”, pues la autora cita a Castelló y a otros especialistas en el prólogo del libro. Para el demandante, en embargo, Etxebarría debió entrecomillar las frases de su texto, especificando con claridad la fuente de la que proceden, porque “parece que las ideas, las definiciones y la manera de explicarlas son originales de ella”. Castelló continuará con los trámites judiciales hasta que un juez ordene las disculpas públicas de la autora, las enmiendas en futuras ediciones del libro y una indemnización (imagino que muy jugosa) por daños morales.
El Mundo.es publicó dos extractos irrebatibles de ambos textos:
“Dos aspectos característicos emergen de la definición: en primer lugar, que la necesidad es excesiva y que, por tanto, no se reduce a la propia de una relación amorosa. En segundo lugar, que dicha necesidad es de carácter afectivo y no de otro tipo”.
Ya no sufro por amor (Etxebarría, 2005), página 45.
“Dos aspectos característicos emergen de la definición: en primer lugar, que la necesidad es excesiva y que, por tanto, no se reduce a la propia de una relación amorosa. En segundo lugar, que dicha necesidad es de carácter afectivo y no de otro tipo”.
“Dependencia emocional y violencia doméstica” (Castelló, 2004).
Etxebarría, ganadora de los premios Nadal, Primavera y Planeta, fue acusada en 2001 por la revista Interviú de haber plagiado al poeta Antonio Colinas en su primer poemario Estación de infierno (Dios nos libre de leerlo). La autora demandó al semanario, pero la justicia no le dio la razón. Ahora ella sostiene que la acusación es infundada, pues en caso contrario los ejemplares se habrían retirado de las librerías hace cinco años. Y no solo eso. He leído en La Vanguardia que Etxebarría atribuye el éxito de su poemario al lío mediático que tuvo, y espera que Ya no sufro por amor siga el mismo camino. Así como se lee.

martes, septiembre 12, 2006

Control, biopic de Ian Curtis

Siguiendo con las novedades fílmicas, acabo de enterarme de que Antón Corbijn, famoso fotógrafo y realizador de vídeos, será el director de Control, el biopic de Ian Curtis, cantante de la banda Joy Division. Corbijn es conocido por ser el fotógrafo oficial de U2. Ha trabajado con David Bowie, David Byrne, Depeche Mode, Elvis Costello y un muy apetecible etcétera. Además, realizó el vídeo de “Atmosphere” para el disco recopilatorio Substance, casi una década después del suicidio de Curtis.
El guion de Control está basado en Touching from a distance, las memorias que en 1995 publicó Deborah Curtis, la viuda del mítico Ian. Según he leído en Internet, el librito en cuestión no trata muy bien al cantante y lo desmitifica por completo. Curtis es descrito como un borrachín empalagoso, que realizaba labores domésticas como ir al supermercado, y extirpa para siempre la imagen que se tenía de él: un músico que vivía agobiado por sus problemas existenciales y su epilepsia.
New Order se encargará de la banda sonora, con versiones renovadas de canciones de Joy Division. Ian Curtis será interpretado por Sam Riley, vocalista de los 10.000 Things, que dejó en carrera nada menos que a Jude Law. El estreno está previsto para fines de año o principios de 2007.

viernes, septiembre 08, 2006

Estreno de El perfume de Süskind

En estos días se estrenará en Alemania la adaptación cinematográfica de la ya legendaria novela El perfume, de Patrick Süskind. El escritor, que durante más de dos décadas se negó a llevar su libro a la pantalla, pues siempre deseó que Stanley Kubrick fuese el director, dio su brazo a torcer hace unos meses y cedió los derechos de filmación. Una de las condiciones que impuso Süskind fue escoger personalmente al director de la cinta, labor que recayó en Tom Tykwer, conocido por Corre, Lola, corre. Hay quien dice que Ridley Scott no pasó la prueba.
El papel del asesino Jean-Baptiste Grenouille (el apellido significa “sapo” en francés) será interpretado por Ben Wishaw. Dustin Hoffman será el maestro perfumista. El estreno en Estados Unidos está previsto para fines de año. Si Dios es grande, tendremos la película en el Perú durante el próximo verano.
Süskind es un escritor poco prolífico y bastante extraño. Se sabe que es hijo del escritor W. E. Süskind y que vive de manera aislada. Desde que se volvió famoso ha concedido una sola entrevista medianamente larga, en la que, cosa curiosa, prometió hablar de su biografía en el año 2019, cuando cumpla 70 años. La fotografía que acompaña a este post es la que aparece en los dos libros que he leído de él (El perfume y la nouvelle La paloma).

lunes, septiembre 04, 2006

Doctorow y la historia de la ficción

El último número de Radar de Página 12 trae un imperdible artículo de E. L. Doctorow sobre la relación entre la ficción literaria y los hechos históricos. Doctorow empieza su texto así:
"Históricamente, existió algo parecido a una guerra de Troya, incluso, de hecho, a varias guerras de Troya, pero la que escribió Homero en el siglo VIII a. C. es la que nos fascina, porque es ficción".
Más adelante dice:
"El historiador y el novelista trabajan para deconstruir las visiones compuestas y tradicionalmente transmitidas de sus sociedades. El historiador erudito lo hace gradualmente, el novelista más abruptamente, con sus imperdonables (pero excitantes) transgresiones, mientras escribe y va trazando su camino adentro, alrededor y por debajo de la obra de los historiadores, animándola con las palabras que se convierten en la carne y la sangre de gente que vive y que siente".
He copiado el artículo íntegro en el primer comentario de este post.

martes, agosto 29, 2006

Gregorio Martínez sobre Lima bizarra

El último artículo de Gregorio Martínez en Perú 21 comenta los incidentes de plagio que han tenido Alfredo Bryce y Rafo León en semanas recientes. Sobre el primero, Martínez exige las pruebas fehacientes a Herbert Morote, quien acusó a Bryce de copiar párrafos enteros de su libro inédito en un artículo publicado en El Comercio.
Con Rafo León, en cambio, el tono es más severo. Dice Martínez: “Muy distinto cariz posee el caso de Rafo León. En cuanto autor, pide disculpas y arguye ‘haber plagiado por descuido’. Tal frase, más que aporía, resulta una cantinflada. Sería plausible si el quiebre expresivo hubiera sido intencional, en su línea de humor. Pero no, Rafo León lo dijo en serio, con cara de agobiado editor sin brújula que se apoya demasiado en asistentes”.
En una entrevista de Cecilia Valenzuela en el programa La ventana indiscreta, León declaró: “Yo no sé cuál sea el alcance legal de la palabra plagio, me imagino que en la legislación del Indecopi lo que ha ocurrido acá podría caber en esa categoría. Sin embargo, en una acepción coloquial, plagio suena a algo quizá más aparatoso o complejo. Plagio es lo que le hicieron a Nicolás Yerovi con una novela, o lo que hizo un abogado hace un año cuando se levantó un editorial completo de Tomás Eloy Martínez y lo publicó con su nombre en un diario”.
Sobre esto, Martínez dice: “Quiere decir que después de pasar por la Universidad Católica y por estudios de ciencias sociales, Rafo León ignora que plagio equivale a asalto y robo, a secuestro, a apropiación del trabajo ajeno. Ese es el alcance legal y semántico de la palabra”.
Según León, elaboró algunos de sus textos basándose en las notas de un investigador asistente, Marco Avilés, que “completaba los recorridos que yo no podía hacer y me pasaba sus propias notas”. Avilés, además, buscaba información ya publicada, la remitía a León con los datos sobre el autor y la fecha, y él le daba forma hasta obtener la crónica final.
El autor de Canto de sirena es mucho más riguroso cuando se refiere a este método de trabajo. Señala: “En en afán de disculparse o, más bien, salvar cara, Rafo León echa mano de otro eufemismo: ‘Voltear información’. No sé quién le habrá dicho a Rafo León que voltear información es periodismo ético. Esa práctica es un mal necesario y vergonzante cuyo ejercicio jamás debería reconocerse como algo normal. Aun voltear cables es ilícito”.
Como sabemos, el autor de Lima bizarra (por cierto, el título se tomó prestado de Santiago bizarro, del chileno Sergio Paz) pidió disculpas públicas a los periodistas que fueron víctimas de su negligencia: Javier Masías, Norka Peralta, Héctor Villalobos y David Hidalgo, de quien copió hasta la bajada del artículo. Es lo mínimo que se merecen por el valor de su investigación y de sus datos obtenidos. Por eso es saludable que se haya colocado una fe de erratas a los ejemplares que aún quedan en librerías. De lo contrario, habría sido necesario sacarlos de circulación.
En todo caso, de lo dicho por León se desprende que escribió un conjunto de crónicas sobre lugares que no ha visitado y que no revisa la edición de sus propios libros. También habría que recordarle al autor que en español el término “bizarro” no significa “raro”, como aparentemente supone. Según la Real Academia Española, el adjetivo tiene dos acepciones:
bizarro, rra.
(De it. bizzarro, iracundo).
1. adj. Valiente (esforzado).
2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

martes, agosto 22, 2006

Los libros de la década

Por su décimo aniversario, la revista Letralia, dirigida por Jorge Gómez Jiménez, está organizando una encuesta para elegir a los mejores libros en español publicados entre 1996 y 2006. Los lectores solo pueden escoger una obra (no se especifica si puede ser cuento, ensayo, novela, poesía o reportaje) y tienen plazo hasta el 18 de septiembre. Los resultados aparecerán el 2 de octubre en la edición 150 de Letralia.
Mi voto fue para La fiesta del Chivo (2000), la genial novela de Mario Vargas Llosa sobre la dictadura de Trujillo en República Dominicana. Estuve muy tentado de votar por Los detectives salvajes (1998) de Roberto Bolaño, y también por El anatomista (1997) de Federico Andahazi, Plenilunio (1997) de Antonio Muñoz Molina, Corazón tan blanco (1999) de Javier Marías y El vuelo de la reina (2002) de Tomás Eloy Martínez. No he leído dos libros que tienen muy buenos comentarios: En busca de Klingsor (1999) de Jorge Volpi y El testigo (2004) de Juan Villoro.
Espero que los lectores de este blog tengan otras opiniones. Se admiten sugerencias.