
Los fanáticos de las series por televisión que superamos la treintena guardamos un grato recuerdo de
Señorita maestra, aquel programa argentino con la encantadora Jacinta Pichimahuida y sus entrañables alumnos. Es probable que muchos recordemos también el destino funesto que ha tenido la vida de varios de sus protagonistas: la propia Jacinta (Cristina Lemercier) apareció muerta con un disparo en la cabeza, Etelvina (Graciela Cimer) falleció tras caer del balcón de su casa, y Siracusa (Julio Silva) murió acribillado en el confuso
incidente en el que Cirilo (Fabián Rodríguez) fue enviado a prisión.
Traigo a la memoria este tema porque en Argentina acaba de aparecer una novela sobre la serie, que, a decir por los comentarios en
Radar de
Página 12 y
Cultura de
La Nación, está bastante apetecible. La autora es Lucía Puenzo, que publicó antes
El niño pez y
Nueve minutos, y que además es directora de cine (su primer largometraje narra la historia del despertar sexual de una adolescente hermafrodita). Según ha contado Lucía Puenzo, el primer borrador de la novela fue una "ficción total". Luego se reunió con los padres y los amigos de los actores de
Señorita maestra, y hasta con los técnicos de ATC: su documentación fue tan amplia y sorprendente que, según cuenta, "todos los hechos trágicos que van apareciendo en la novela son ciertos".
En la vida real, los demás participantes de la serie no tuvieron, salvo pocas excepciones, una vida profesional respetable. El éxito que gozaron en su momento fue tan grande como fugaz. Por eso la autora declaró que muchos de los actores le decían que después de terminar Señorita maestra se sentían vacíos y "que no podían pensar que tenían vidas felices si no estaban televisadas".
La maldición de Jacinta Pichimahuida es, al parecer, una amplia crítica a los medios masivos y a los quince minutos de gloria. Esperemos que llegue pronto a nuestras librerías.