
La anécdota que me ha dejado con la boca abierta refiere que, como jurado, Oswaldo Reynoso solo acostumbra leer el primer y el último párrafo de los participantes en un concurso de cuentos. Solo en el caso que le atraigan esas pocas líneas el autor de Los inocentes se tomará el trabajo de leer íntegramente el texto. Lo terrible de todo es que esos cuentos han pasado previamente por una suerte de "comité de selección", que ahorra el trabajo a los jurados eliminando relatos inmaduros o con tropiezos gramaticales.
El autor de la nota, Augusto Effio, curiosamente ha obtenido dos galardones en sendos concursos de literatura: oro en Crisol y plata en Copé.
Muy recomendable también es Nanologías, un blog de relatos brevísimos.
No se los pierdan.
1 comentario:
Sumamos un adepto más a la logia otronóstica. Re-bienvenido Juan Carlos y recuerda, tu rito de iniciación (pergreñar un relato corto para NaNologías), está pendiente.Larga vida a las negaciones y a los hijos negados...
AE
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