
En términos numéricos, probablemente los libros de H. P. Lovecraft son los que más han influenciado en canciones del pop y el rock. Black Sabbath (“Behind The Wall of Sleep”), Metallica (“The Call of Ktulu” y “The Thing that Should Not Be”), Celtic Frost (“Morbid Tales”), Morbid Angel (en los discos
Altars of Madness y
Blessed are the Sick), Therion (“Cthulhu”) y un largo etcétera de grupos metal tienen en Lovecraft como a su mayor influencia musical. Por cierto, la expresión “heavy metal” se origina literariamente: en la novela
La máquina blanda, de 1961, William Burroughs crea a un personaje llamado Chico Heavy Metal. La revista
Rolling Stone y luego el novelista y editor Barry Gifford usaron el término para referirse al rock más fuerte conocido hasta entonces.
Los dejo con otras historias de canciones basadas en libros:
Robert Smith, líder de The Cure, declaró que “Killing an Arab”, del disco
Boys Don’t Cry (1980), era una breve impresión poética de
El extranjero de Albert Camus. Desde un principio “Killing an Arab” tuvo una gran controversia, sobre todo en Estados Unidos, donde los distribuidores incluyeron una etiqueta que advertía del supuesto racismo de la canción. Durante la época de la guerra en el Golfo Pérsico los temores se acentuaron, pero en 2005 The Cure empezó a tocar el tema en vivo, aunque con una variación: ya no se llamaba “Killing an Arab”, sino “Kissing an Arab”.
El tema “Don’t Stand So Close To Me” de The Police (en la foto), del álbum
Zenyatta Mondatta (1980), alude a la novela
Lolita de Vladimir Nabokov. La canción habla de un profesor de colegio entusiasmado con una de sus alumnas. En los versos se escucha: “He starts to shake and cough / Just like the old man in / that book by Nabokov”. En 2001 Sting se vio obligado a declarar que “Don’t Stand So Close To Me” no era un tema autobiográfico.
Iron Maiden tiene varias canciones inspiradas en libros:
“
Sign of the Cross” en
El nombre de la rosa de Umberto Eco.
“
Lord of the Flies” en la novela del mismo nombre de William Golding.
“The Edge of Darkness” en
El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad.
“
Rime of the Ancient Mariner” en la obra homónima de Samuel Taylor Coleridge.
“
Murders in the Rue Morgue” en el famoso cuento de Edgar Allan Poe.
“
To Tame a Land” en
Duna de Frank Herbert.
“Uno, dos, ultraviolento” de Los Violadores está escrita a la sombra de
La naranja mecánica de Anthony Burgess. En la canción se emplean términos en nadsat y en el coro el vocalista dice: “¿Y ahora qué pasa, eh?”, como en el inicio de algunos capítulos de la novela.
La Unión alude a Boris Vian cuando menciona al mago de Siam en la canción “Lobo hombre en París”.
El perfume de Patrick Süskind ha inspirado al menos dos canciones. La más famosa es “Scentless Apprentice” de Nirvana, incluida en el álbum
In Utero (1993). Kurt Cobain declaró que
El perfume era uno de sus libros de cabecera. Aparentemente la canción “
Du riechst so gut” (“Hueles tan bien”) de Rammstein también se basa en esa novela.
El fantasma de la ópera de Gastón Leroux tiene versiones de Sarah Brightman, Nightwish y Blink 182.
La canción “Dos Romeos”, del álbum
Nadie sale vivo de aquí (1989), de Andrés Calamaro, se basa en la novela
Brothers of the Head, del autor de ciencia-ficción británico Brian Aldiss. La letra dice: “Juntos fueron estrellas de rock / pero la tercera cabeza no tenía relación / con los dos hermanos Barry y Tom / y había que torcerse para no tocarse”.
El grupo chileno La Rue Morgue (cuyo nombre se refiere a un cuento de Poe) tiene una canción llamada “Blues a dos mujeres”, basada en
Rayuela de Julio Cortázar (“Maga, te descubrí sin querer / entre rayuela, la lluvia / y parissienes humedecidos / escuchando jazz”).
El colombiano Juanes se inspiró en la novela
Rosario Tijeras de Jorge Franco Ramos para su canción homónima.
Joaquín Sabina tiene una canción llamada “Gulliver”, como el personaje de Jonathan Swift (“Te acusarán, te acusarán, te acusarán / de ser el tuerto en el país de los ciegos, / de ser quien habla en el país de los mudos, / de ser el loco en el país de los cuerdos”). Y en “Rosa de Lima” Sabina menciona al autor de
Un mundo para Julius: “Maldito crucigrama, maldito Bryce, / se mueren los botones de mis pijamas / desde que nadie me llama / supay, supay”.
Dato de último momento y casi sin confirmar: Eros Ramazotti (que no me gusta nada de nada) incluyó en su disco
Nueve la canción “Piccola piedra” o “Pequeña piedra”, inspirada en el libro
La danza inmóvil de Manuel Scorza.